Sí. Para entrar a Brasil como turista alcanza con el DNI tarjeta vigente y en buen estado: por los acuerdos del Mercosur, no hace falta pasaporte ni visa.
Tiene que ser el documento físico; el DNI digital del celular no sirve para cruzar la frontera. Si tu DNI está por vencer, está dañado o es una versión vieja, lo más seguro es renovarlo antes o viajar con el pasaporte vigente. Los menores de 18 años tienen requisitos adicionales de Migraciones.
Depende de cada asistencia. Las asistencias al viajero suelen fijar topes por edad: a partir de cierta edad baja el monto de cobertura médica, cambia el precio o el plan deja de emitirse, así que lo primero que conviene mirar es el tope de edad y el monto que cubre para tu edad, no el del plan en general.
En la casa, la cobertura se revisa contra la edad real de cada viajero antes de cada viaje. Cuando un paquete trae una asistencia con tope de edad, se dice en la propuesta: asistencia incluida hasta cierta edad y, para mayores, la ampliación cotizada aparte, con su costo.
Es un viaje en grupo de 12 a 16 viajeros, con Paula desde Ezeiza hasta el regreso. El ritmo es sin apuro: una actividad por medio día, salidas después de las 9:30 y un mínimo de dos noches en cada hotel.
El viaje empieza y termina en tu casa: del remís a Ezeiza hasta la vuelta. Antes de salir se revisan la ficha médica y la cobertura de la asistencia contra la edad real de cada viajero. Los hoteles se eligen con otro criterio: ascensor, baños, distancias caminables. Mientras el grupo viaja, las familias reciben novedades como máximo cada 48 horas, y hay guardia telefónica.
Al club se entra por una merienda, una tarde para conocer a Paula, al grupo y la agenda de salidas. Las próximas, a la Patagonia y al Norte, tienen fecha a confirmar.
Sí. Podés elegir habitación propia o compartida; si preferís compartir, el emparejamiento se conversa antes con cada viajera y se hace con criterio.
Muchos llegan solos al club, y para eso está la merienda previa: nadie llega al viaje sin conocer a nadie. La diferencia de precio entre una opción y la otra va en la propuesta escrita.
Depende de cuándo y de cómo contrataste. Si contrataste a distancia, por WhatsApp, correo o la web, tenés diez días corridos para dejar sin efecto la contratación, contados desde que se celebró el contrato o desde que recibiste el servicio, lo que ocurra último, sin costo y sin tener que explicar por qué.
Para pedirlo, escribís a paula@casabitencourt.com o por WhatsApp con tu nombre, el servicio contratado y la fecha. Dentro de las 24 horas te llega por el mismo medio el número de código de identificación de arrepentimiento, y se devuelve todo lo abonado por el mismo medio de pago. Para que esa devolución sea siempre completa, la casa no compromete pagos a prestadores durante esos primeros diez días; si un viaje exigiera hacerlo antes, te lo decimos por escrito antes de que señes.
Pasados esos diez días, rigen las condiciones de cada viaje, que están por escrito antes de que señes: qué se puede cambiar, hasta cuándo y qué cuesta. Si el viaje tiene pasajes de un cupo grupal, una vez emitidos no admiten cambios de fecha, devolución ni cambio de nombre. Si la casa cancela una salida por no reunir el mínimo de pasajeros o por otra causa prevista, te ofrece una alternativa o te devuelve lo abonado.
Depende de la tarifa de cada naviera, y por eso conviene leer el «incluye» línea por línea. En el Costa Serena del 8 al 16 de marzo de 2027, por ejemplo, entran ocho noches a bordo en la cabina elegida, todas las comidas en los restaurantes principales y el buffet, el paquete de bebidas, las tasas portuarias y de embarque, las propinas de a bordo y los impuestos.
En ese crucero quedan afuera los paseos en los puertos, los traslados entre tu casa y el puerto, los restaurantes de especialidad, el spa y las compras a bordo. En otras tarifas, las bebidas, las tasas o las propinas pueden ir aparte: son lo primero que conviene mirar al comparar.
Es una sesión de trabajo de una hora con alguien que ya estuvo en el destino, para que armes el viaje por tu cuenta. Salís con un plan escrito, con destinos, temporadas, trayectos y hoteles, dentro de las 48 horas.
La sesión es por videollamada o en persona, con cita previa. El valor se acuerda en cada caso, según el proyecto de viaje, y si después el viaje lo arma la casa, el importe se descuenta de tu primer pago. También sirve como segunda opinión sobre un itinerario que ya tenés armado.